Las bodegas Juan Gil se ubican en
el centro geográfico de la finca, en las laderas del norte
del monte llamado De Cerezo, que también pertenece a la propiedad.
Este monte se encuentra cubierto de una extensa masa forestal que
abriga la parte posterior de las instalaciones. El resto del perímetro
de las mismas esta rodeado por viñedos. En esta umbría,
la bodega queda protegida del calor propio de la zona y además
se aprovechan los desniveles del terreno para que las instalaciones
se adecuen de manera que no perjudiquen la calidad de las uvas.
Las instalaciones están diseñadas por el personal
de la bodega, haciendo convivir las nuevas tecnologías de
última generación con la tradición vitivinícola
de la familia. Se dispone de sistemas automáticos de captura
de datos en planta que permiten tener trazabilidad absoluta de todos
los embotellados, tanto en los procesos de elaboración como
en sus movimientos internos, desde las viñas hasta su expedición
a los clientes.
La capacidad de elaboración de Bodegas Juan Gil es de tres
millones y medio de kilos de uva.
Todas las naves están climatizadas.
La nave de crianza tiene una capacidad de 3.000 barricas.
El equipamiento del laboratorio permite hacer todos los controles
analíticos imprescindibles para garantizar la calidad de
nuestros vinos y la seguridad alimentaria de todos nuestros clientes.
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